Trastorno bipolar

¿QUÉ ES EL TRANSTORNO BIPOLAR?.
Significa que el estado de ánimo puede experimentar altibajos extremos, desde sentirse muy elevado y activo y lleno de energía (estado maníaco), hasta sentirse muy desanimado, sin motivación, y aletargado (deprimido). Los periodos elevados pueden durar desde unos días, hasta un mes o más. Los periodos bajos pueden durar mucho más tiempo: desde varias semanas a varios meses. Una de cada 60 personas lo sufre, en los países desarrollados, y se manifiesta por primera vez, en general hacia el final de la adolescencia.

¿CUÁLES SON LOS SÍNTOMAS DEL TRANSTORNO BIPOLAR?
Durante un largo periodo, puede sentirse demasiado feliz y excitado, o demasiado irritable y enfadado. Puede pensar que es capaz de hacer cosas que nadie más puede hacer (grandiosidad). Puede dormir menos que de costumbre o incluso no dormir nada, que haga muchas cosas a la vez, que tenga más energía, que hable con más rapidez y exprese muchas ideas, algunas realistas y otras no, y que se distraiga con facilidad. En estado maníaco puede actuar de manera impulsiva, derrochar dinero, conducir de manera temeraria.
En ocasiones puede experimentar los síntomas de la depresión: sentir una gran tristeza y estar con el ánimo por los suelos, estar irritable o ansioso, y perder el interés por las personas y las cosas, no poder dormir o dormir demasiado, tener muy poco apetito, tener dificultades para concentrarse o para tomar decisiones, sentirse fatigado o sin energía, moverse o hablar muy despacio, sentirse culpable por estar así, y pensar en el suicidio o hasta intentar quitarse la vida.

¿CÓMO AFECTA A LA FAMILIA EL TRANSTORNO BIPOLAR?
Afecta la capacidad de relacionarse con los demás, incluyendo familia y compañeros de trabajo, en especial cuando está enfermo. Estos problemas familiares o de relación, suelen ser más agudos durante los episodios maníacos o depresivos, o despues de un episodio, y mejoran a medida que el afectado vaya mejorando . Se pueden mejorar los conflictos familiares estableciendo una buena comunicación y prestándose mutuo apoyo y estímulo. Tambien se puede buscar la ayuda de un consejero familiar o de pareja o de un grupo de apoyo a la familia.

¿ QUÉ CAUSA EL TRANSTORNO BIPOLAR?
El cerebro sufre un desequilibrio bioquímico que influye en la comunicación entre las neuronas. Nadie elige sufrir este transtorno, y es posible que se herede de los antepasados, aunque no necesariamente de los padres. Los cambios del estado de ánimo tambien pueden estar provocados por las tensiones de la vida, o por los cambios repentinos del patrón de sueño.

¿ CÓMO SE TRATA EL TRANSTORNO BIPOLAR.?
Se trata con fármacos que estabilizan el estado de ánimo: Litio, Depakine, Tegretol, Lamictal, etc. También se pueden tomar antidepresivos y otros fármacos para controlar la ansiedad. Se deben realizar análisis de sangre periódicos y controlar los efectos secundarios. Además es conveniente seguir un tratamiento de psicoterapia individual o familiar, o unirse a un grupo de apoyo. La psicoterapia puede ayudar a conocer mejor el transtorno, a prevenir las recaídas, a controlar los cambios del estado de ánimo y del sueño, y a desenvolverse mejor en casa y en el trabajo. Hay muchas personas con transtorno bipolar, que además tienen problemas con el alcohol u otras substancias tóxicas, que agravan la evolución, y se debe recurrir a programas de apoyo, como los de Alcohólicos Anónimos que pueden ayudar a los afectados y familiares.

¿QUÉ DEPARA EL FUTURO?
Es probable que el estado de ánimo siga sufriendo altibajos. Se debe mantener la esperanza, y con la ayuda de un buen programa de medicación, la psicoterapia, y el apoyo de los demás: los episodios pueden ser menos frecuentes y menos graves. Si se cuenta con la ayuda de las personas del entorno, se podran lograr muchos de los objetivos en la vida familiar y laboral.

Decálogo de medidas a tomar ante la sospecha de un inicio de descompensación hipomaníaca:
1. Aumente el número de horas de sueño, hasta un mínimo de nueve, con sonniferos si fuese necesario.
2. Reduzca al mínimo su actividad, realizando sólo aquellas actividades imprescindibles.
3. Dedique al menos un par de horas al día a no hacer nada.
4. Suprima consumo de café, colas, y otros estimulantes.
5. Suprima el consumo de alcohol.
6. No haga ejercicios físicos.
7. Aplace cualquier decisión.
8. Reduzca estímulos: No se exponga a situaciones estimulantes: Grandes tiendas, almacenes, supermercados, discotecas, conciertos, etc.
9. Limite el gasto económico. Si fuese necesario, entregue su tarjeta de crédito, a alguien de confianza.
10. No se permita subir un poco más, pues más dura sería la caída.

¿Qué puedes hacer para dosificar tu exceso de energía?

LISTA DE CONDUCTAS DE ALERTA, EN HIPOMANÍA O MANÍA, FRECUENTES EN MUCHOS AFECTADOS.
Dormir menos de siete horas.
Entablar conversaciones con desconocidos.
Aumentar las horas o la intensidad de los ejercicios físicos.
Aumentar el uso del teléfono móvil. Pasar más tiempo al teléfono.
Aumentar el uso de tabaco o cafés.
Empezar a consumir alchohol, aún en cantidades pequeñas.
Aumento del gasto económico, aunque sean pocos euros.
Aparición de nuevos proyectos laborales, cursos.
Interés por nuevos temas.
Los compañeros o la familia dicen que está más hablador.
Discute con más facilidad.
No soporta las colas.
Está más bromista.
Llega tarde o demasiado temprano al trabajo.
Escucha música a alto volumen.
Hace bromas o comentarios de temática sexual.
Tiene ganas de cambiar de imagen.
Escribe cuentos o poesías.
Tiene ganas de hacer regalos.
Comenta la familia que habla más alto o más rápido.

Decálogo de medias conductuales ante la sospecha de inicio de fase depresiva.

1. Duerma un máximo de ocho horas.
2. No haga siesta.
3. Intente aumentar el número de actividades o, al menos, no abandonar actividades que forman parte de su rutina, con argumentos, como “me da pereza”.
4. Nunca se automedique con antidepresivos. Consulte con su Psiquiatra.
5. El ejercicio es muy importante: vaya al gimnasio, a natación o, al menos, camine un mínimo de 40 minutos diarios.
6. No tome decisiones importantes.
7. No consuma alcohol, u otras drogas, para intentar levantar el ánimo, ya que a medio plazo lo empeoran.
8. Intente aumentar sus actividades de ocio, aunque no le apetezca. No haga las cosas porque le apetezcan, sinó para que le apetezcan. Salga a la calle al menos un rato por la mañana y otro por la tarde.
9. No evite el contacto social.
10. Quien se viste como un enfermo, (andar en pijama o chandal), acaba enfermando. Arréglese, aféitese, dúchese, y vístase, cada día, aunque no tenga que salir de casa.

LISTA DE CONDUCTAS DE ALERTA, EN DEPRESIÓN PRESENTES EN MUCHOS AFECTADOS.

Cansarse más.
Tener menos interés por la pareja. No pensar en el sexo.
Se queda más en cama.
Se arregla menos.
Le cuesta ducharse.
Pasa más horas viendo cualquier tontería en la tele.
Llega tarde al trabajo. Se excusa para no ir.
Se le acumulan los recados.
Está menos hablador que de costumbre.
Descuida las cosas en casa: platos, planchado, etc.
Los libros se le caen de las manos.
Necesita beber más café para estar a tono.
Le cuesta concentrarse.
Se despista facilmente.
Cuando está con gente, participa menos de las bromas y las conversaciones.
Evita hablar con algunas personas.
Sale con los amigos, y no se divierte.
Camina más lentamente.
Por las mañanas le cuesta más funcionar.
Le falta chispa, capacidad de reacción.
Escoja los que se adaptan más a usted, y agregue otros personales.
Consulte esta lista a diario.

Autor: Isabel Aschauer