Psicodrama

Y al comienzo fue el Psicodrama.
Fue el gesto familiar de consuelo; y fue el ritual tranquilizador; y fue la rutina doméstica; y luego fue el protocolo científico….
Y hoy tenemos conceptos como “escenario”; “personajes”; “objetos intermediarios”; el “caldeamiento” inicial; el “nudo”, el “desenlace”…
Y sigue tan eficaz como antaño…

Me permito un ejemplo ficticio: Olga, drogadicta; Pedro, su pareja, trafica a pequeña escala, es el que le suministra su dosis diaria. Vienen los dos a consulta: él, que no consume, quiere que ella deje de hacerlo, y que ingrese para desintoxicarse. Olga no quiere ingresar. La psicóloga que la supervisa se lo ha aconsejado firmemente. Ella pide que Oscar salga, para hablar sin estar él delante. Oscar sale con un suspiro de fastidio.
Olga me mira, llorosa… “no quiero ingresar por mi hija… Oscar no le tiene paciencia, a pesar de que también es hija suya… la niña y yo estamos muy unidas… no le puedo hacer eso a mi niña…” me muestra una foto de la niña, una adolescente de mirada triste. “¿Verdad que es preciosa?” coincido… pero hay algo en esa mirada… le digo ¿me prestas un momento la foto?.. . me la da… la tomo con delicadeza, y la pongo en el escritorio boca arriba, a medio camino de una goma de borrar… (“quiero que imagines que esta goma eres tú”) y de un lápiz…(“quiero que imagines que este lápiz es Pedro”)… acerco lenta… lentamente la foto de la niña a la goma…. Digo “aquí la niña está bien, está contenta con su mamá…. pero en cierto nivel no está tan bien porque intuye que su mamita puede morir en cualquier momento por sobredosis… la niña siente mucho amor por su madre, pero también siente miedo de perderla…. y puede que también sienta algo de rabia, tal vez muy oculta…. algo así como: ¿si tú me quieres, porqué no te cuidas?… Ahora mira cómo acerco la fotografía de tu hija lentamente al bolígrafo… aquí puede que no se sienta tan cómoda, pero su padre, por más que tú lo consideres sólo un camello, no consume, no se droga, no está en peligro de muerte… la hija sabe que con él cuenta, incluso en el caso de que tú te murieras… fíjate: lo vuelvo a hacer: aquí está con su mamá, la adora, pero en cualquier momento la puede perder…. y aquí está con su papá… no es lo mismo, pero él vivirá muchos años, y ella sabe que cuenta con él, que puede apoyarse en él, que él es de confiar…
Súbitamente, como con urgencia, me interrumpe Olga: “quiero ingresar: está decidido. Ingresaré y me desintoxicaré”
Fue un proceso de cinco minutos.
Los objetos intermediarios permiten la maduración de procesos cognitivo conductuales de forma muy eficiente y duradera.
Olga ingresó, y hasta donde sé no ha vuelto a recaer.

(Estos hechos no tienen correlato con hechos o personas reales, aunque se basen en experiencias cotidianas)

Autor: Isabel Aschauer