Cuando consultar con un psiquiatra o psicólogo para un adulto

Destacado

- Si tiene alteraciones de sueño

-   Si tiene cambios bruscos de carácter

-   Si tiene angustia o depresión

-   Si siente a veces que sus problemas no tienen solución

-   Si tiene dificultades para comunicarse

-   Si tiene dificultades de pareja o con sus hijos

-   Si padece de stress

-   Si siente fobias u obsesiones

-   Si tiene ancianos en casa y tiene dificultades con ellos

-  Si tiene trastornos emocionales

-  Si tiene inseguridad o timidez

-  Si tiene trastornos psicosomáticos

 

Consulte: puede recibir ayuda psicológica

Cuándo consultar a un psiquiatra o psicólogo por un niño

Destacado

- Si se aísla, o no tiene amigos

-  Si tiene dificultades en el aprendizaje de la lecto-escritura

-  Si nota que ha dejado de jugar

-  Si va retrasado en el colegio o fracasa en sus estudios

-  Si siente rechazo a ir a la escuela o a la guardería

-  Si tiene pesadillas, terrores nocturnos o alguna alteración del sueño.

-  Si ha habido retraso en la adquisición del lenguaje

-  Si tiene dificultades psicomotoras

-  Si se mueve mucho en casa o en el colegio

-  Si no puede concentrarse bien, ya sea en el juego o en los estudios

-  Si tiene conductas agresivas o de llanto

-  Si evidencia angustia, confusión, miedo, etc.

 

Cualquiera de estos síntomas es motivo suficiente para consultarnos.

Ej Nº 5 – Aquí y ahora

Nuestra mente puede estar pendiente de este instante que está pasando, lo que llamamos el Aquí y Ahora, el Presente… y eso coincidirá con sensaciones de bienestar, equilibrio, relajación, seguridad… paz…
Si la mente se dirige Allá y Entonces, al Pasado, aparecerá en el campo emocional la emoción de angustia.
Si la mente se dirige Allá y Entonces, al Futuro, aparecerá en el campo emocional la emoción de ansiedad.
Y si la mente se va a los dos lados, no habrá bienestar posible.
Cuando alguien viene a verme y me dice que tiene angustia, en general oriento mis preguntas hacia el pasado; y en líneas generales cuando expresa ansiedad, me oriento hacia su futuro. Qué le espera, ¿un examen, una mudanza…?
¿Cuál es la solución? Volver al aquí y ahora.
Uso el Ejercicio Número Cinco: encontrar cinco estímulos, en los cinco sentidos, (vista, oído, tacto, gusto y olfato) aquí y ahora.
Por ejemplo: (los puntos suspensivos son para demorar unos segundos)

(VISTA) “…ahora me doy cuenta (1) del color de esta pared… (2) de aquella planta… (3) de los lápices… (4) la lámpara… (5) la puerta…
(OÍDO) …ahora me doy cuenta (1) del tictac del reloj… (2) el ruido de los coches de la calle… (3) esas voces… (4) el ruido del ascensor… (5) unos pasos por el pasillo…
(TACTO) …ahora me doy cuenta (1) de los puntos de apoyo en el asiento de esta silla y (2) los pies en el suelo… (3) siento el cuero cabelludo… (4) siento como la lengua flota en el piso de la boca… (5) siento mis manos entre sí…
(GUSTO) …ahora me doy cuenta (1) el sabor y textura de mi saliva… (2) el sabor de mis labios… (3) el de las comisuras de mi boca… (4) el sabor de mi reloj… (5) la palma de mi mano…
(OLFATO) …ahora me doy cuenta (1) del olor de esta habitación… (2) del olor de este lápiz… (3) del olor de este papel… (4) del olor de este bolígrafo… (5) del aroma de mi perfume en la muñeca…

Normalmente notarás que el monto de la perturbación previo se redujo en un cincuenta por ciento. Si la ansiedad, o la angustia, son todavía insoportables, vuelves a repasar el ejercicio (veo cinco cosas… oigo cinco sonidos… toco / siento / percibo cinco estímulos en mi piel / mis manos… percibo cinco sabores… huelo cinco estímulos distintos…)
Muy interesante para hacer antes de dormir, sobre todo cuando nos cuesta conciliar el sueño.
También antes y durante un examen; o antes y durante una entrevista de trabajo.
Lo que no se debe hacer es permitirse irse allá y entonces, por ejemplo “veo la pared… y me recuerdo que debería pintarla” (me he deslizado al futuro, y conectaré inconscientemente con ideas de ansiedad). O “veo la alfombra… y me acuerdo del día y del lugar en el que la compré” (me he deslizado al pasado. y me conectaré con ideas que me llevarán a sentir angustia)
Me gustaría saber en qué te ayudó…
Buena suerte con este ejercicio.

EL CEREBRO Y LAS PATOLOGIAS

Publicado por Manuel Hernández el feb 15, 2015

Los psicólogos estudiamos el origen y sobre el tratamiento de las enfermedades. Hasta hace poco solo trabajábamos con enfermedades mentales pero desde hace unos años también trabajamos con problemas somáticos (esa enfermedad a la que los médicos después de muchas pruebas nos dice es “psicológico).
Nuestra mente y nuestro cuerpo están relacionados de una forma que hasta hace poco ni sospechábamos, pero además nuestro cerebro está formado por diferentes estructuras que cumplen diferentes funciones, igual que en nuestro cuerpo lo hace nuestro intestino o nuestro corazón.
Voy a desarrollar de una forma amena pero rigurosa como funciona nuestro cerebro y el porqué de las enfermedades mentales y físicas asociadas. Si consigo que el texto sea legible y útil tanto para los terapeutas como para los pacientes, habré cumplido mi objetivo.
ARQUITECTURA DEL CEREBRO


Somos el resultado de millones de años de evolución y nuestro cerebro se ha ido formando por la suma de diferentes partes que han ido evolucionando desde el cerebro de los reptiles hasta el del ser humano, por eso diferenciamos tres tipos de cerebros uno superpuesto sobre el otro con diferentes funciones

– El cerebro reptiliano o instintivo: Es el más primitivo y lo compartimos con las tortugas o los cocodrilos. Nos permite sobrevivir regulando la reproducción, la temperatura del cuerpo, el sueño, la comida.. No es casualidad que la mayoría de las enfermedades psicológicas afecten de una manera a otra a estas funciones.

– El cerebro mamífero o emocional: Es un cerebro más moderno evolutivamente y es el que hace que los mamíferos cuiden de sus crías, que seamos animales sociales, que sintamos alegrías o pena.

– El cerebro humano o neocórtex: Es el más reciente evolutivamente y ningún animal lo tiene tan desarrollado como el ser humano, es el que nos permite hablar, hacer herramientas o poder reconocernos en un espejo.

Estos tres cerebros se desarrollan de la misma manera cuando vamos creciendo hasta los 18 años aproximadamente. Un bebé cuando nace sólo necesita el instinto de mamar del pecho de la madre y en unos meses empezará a reconocer y amar a los seres queridos y aproximadamente a los 2 años empezará a hablar.
Esto es de una importancia vital si pensamos que el 80% de nuestro cerebro se desarrollará en los primeros 4 años de vida. Todo lo que aprendamos y sintamos en este periodo quedará grabado de forma indeleble en nuestra memoria emocional teniendo como veremos más adelante una importancia vital en lo que será nuestra personalidad y nuestras enfermedades todo el resto de nuestra vida.
Para complicarlo un poco más además el cerebro del ser humano se divide en dos mitades visto desde arriba cumpliendo cada una de ellas una función diferente. Sería como una tarta que si la vemos de frente tendría tres pisos y vista desde arriba está cortada en dos mitades.
Hemisferio derecho: Controla la parte izquierda del cuerpo, y es que el está más relacionado con la intuición y las emociones. Es el que maneja nuestras relaciones con los demás y aparentemente estaría más desarrollado en las mujeres.
-Hemisferio izquierdo: Controla la parte derecha de nuestro cuerpo y es el que está más relacionado con el lenguaje y la lógica. Aparentemente más desarrollado en los hombres.
Esto es un aproximación de lo que ocurre en nuestra mente, porque de momento ni los mejores neurólogos saben muy bien lo que pasa en nuestro cerebro.

 

ÓRGANOS DEL CEREBRO

Como comenté antes nuestro cerebro además está formado por diferentes órganos que cumplen diferentes funciones, y que es de máxima importancia para poder entender muchas de las enfermedades psicológicas y somáticas.

Los principales órganos serían:

– Hipotálamo: Es la parte del cerebro que compartimos con los reptiles y que decide en gran parte que hormonas se producirán en nuestro cuerpo. Regula la temperatura, el hambre, el sueño…
Amígdala: Es un órgano pequeño en forma de almendra (no confundir con las amígdalas que tenemos en la garganta) y regula el MIEDO. Todo lo que percibimos a nuestro alrededor debe pasar por este órgano que decide lo que es peligroso o anodino. Si se activa nos pondremos en alerta o incluso en pánico.
Hipocampo: Es el órgano de la memoria emocional, es decir cada vez que nuestra amígdala percibe algo como importante éste lo recoge y lo guarda en nuestra memoria por si es importante recordarlo más adelante. Por la noche mientras dormimos manda la información a otras áreas del cerebro, pero si no puede hacerlo el recuerdo quedará guardado de forma traumática, lo veremos con más detalle más adelante.
Tálamo: Es el embudo que procesa la información entre las partes más primitivas que vimos anteriormente y la corteza cerebral.
Corteza cerebral. Es el centro del lenguaje y el pensamiento, es lo que nos caracteriza como seres humanos. Este órgano está más desarrollado en el ser humano que en cualquier otro animal y es lo que nos permite poder recordar el pasado e imaginar el futuro a voluntad lo cual como veremos es la fuente de muchas patologías.

Hay muchos más órganos obviamente pero aquí sólo queremos recoger los más importantes para nuestro trabajo como psicólogos y mejorar nuestras vidas como pacientes.
 FORMAS DE COMUNICACION

Nuestro cerebro tiene unas células que comparte con el resto de nuestro sistema nervioso que se llaman “neuronas”. Estas a su vez están divididas en tres partes soma, axón y dendritas.
Las dendritas serían las partes de la neurona que reciben información; el axón es quien la manda y en el soma residen todos los componentes que la célula necesita para vivir.

Aquí voy a hacer un inciso importante, cuando una neurona quiere mandar información al cuerpo o viceversa se da la orden a un órgano llamado hipófisis que envía hormonas a nuestro cuerpo para avisar a diferentes órganos para que actúen activándose o inhibiéndose.
Por ejemplo, imaginemos que hay una situación de alerta: la amígdala avisará que hay que activarse para una situación de peligro y producirá una señal que hará que se vierta cortisol (la hormona del estrés) en la sangre y que hará por ejemplo que los músculos se pongan tensos para huir o atacar.
Pero eso es para comunicarse con zonas lejanas del cerebro, porque cuando una neurona quiere comunicarse con otras puede hacerlo de dos maneras diferentes:

Descargas eléctricas: Cuando hay que sincronizar muchas neuronas a la vez éstas se comunican por impulsos eléctricos, dando lugar a las ondas cerebrales que variarán si por ejemplo estamos en alerta o estamos durmiendo. También resultan útiles para que hormonas de un mismo órgano se relacionen entre sí y se activen a la vez.

Neurotransmisores: Son sustancias químicas que producen las hormonas para comunicarse unas con otras, produciendo efectos variados depende de cuál sea la que se produzca.
Los principales son:

Dopamina: Tiene que ver con la recompensa, es el que nos anima a esforzarnos en lograr algo. Y también está relacionado con las adicciones al tabaco, al juego, a la bebida, ludopatía, etc.

Norepinefrina: Es el que nos produce activación y en ciertos casos activará el miedo y el pánico. Esta fuertemente asociada con la puesta en “alerta máxima” de nuestro sistema nervioso.

Gaba: Actúa como un freno del los neurotransmisores excitatorios que llevan a la ansiedad. La gente con poco GABA tiende a sufrir de trastornos de la ansiedad, y los medicamentos como el Valium funcionan aumentando los efectos del GABA

Serotonina: Está íntimamente relacionada con la emoción y el estado de ánimo. Poca serotonina se ha mostrado que lleva a la depresión, problemas con el control de la ira, el desorden obsesivo-compulsivo, y el suicidio. Demasiado poca también lleva a un incremento del apetito por los carbohidratos (comidas ricas en almidón) y problemas con el sueño, lo cual también está asociado con la depresión y otros problemas emocionales.

SINAPSIS DE DOS NEURONAS

Las neuronas tienden a activarse juntas bien por ondas eléctricas o bien por sustancias químicas, lo que ocurre es que es cuando dos neuronas se conecten tendrán cada vez más probabilidades de activarse juntas (es lo que conocemos como ley de Hebs “neurons that fire together they wire together”, las neuronas que se activan juntas se conectan juntas).
Pongamos un ejemplo de esto porque si no esto se va a convertir en un ladrillo y queremos hacer algo divulgativo y ameno. Imaginemos una niña de 6 años a la que muerde un perro (¡no le hace mucho daño, eh!) esto hace que su amígdala se active, ésta avisará al hipocampo de que recuerde que los perros son peligrosos y producirá neurotransmisores de alerta que activarán al cuerpo haciendo que corra o llore o se paralice por el miedo… por lo tanto habrá un pensamiento de que cada vez que piense en los perros “éstos son peligrosos”. Cada vez que tenga una situación de miedo o peligro con un perro el miedo irá en aumento y cada vez más neuronas se dispararán juntas haciendo que esa niña cuando crezca llegue a desarrollar una fobia a los perros, y entonces vendrá a la consulta y nos dirá aquello de: Yo sé que los perros no hacen nada pero si veo a uno que se me acerca pierdo el control, no puedo evitarlo.

MENTE CONSCIENTE E INCONSCIENTE

Como hemos visto nuestro cerebro tiene tres partes diferenciadas a la parte reptiliana y mamífera (sistema límbico) le llamamos inconsciente y a la parte del neocórtex, le llamamos consciente.. ¿Porqué?
Yo no puedo decidir cuando tengo hambre (aunque si me aburro sí puede darme), ni cuándo tendré sueño, ni de quién me enamoro (es decir a todos los procesos que ocurren en nuestra mente que son AJENOS A MI VOLUNTAD) es a lo que llamamos actos inconscientes, mientras que aquellos que puedo dominar con mi voluntad los llamaré conscientes.

Inconsciente: Éste regula todo lo que tiene que ver con la supervivencia y por razones obvias tiene siempre prioridad. Es mejor confundir un palo con una serpiente (me daré un susto) que confundir una serpiente con un palo (estaré muerto). Por otra parte este área de nuestro cerebro como hemos visto controla toda la fisiología de nuestro cuerpo y cuando se activa de forma negativa provoca sensaciones extremadamente desagradables (todos sabemos lo que es el miedo). Un detalle importante es que esta parte vive en un ETERNO PRESENTE y además no puede diferenciar UN MIEDO REAL DE UNO IMAGINARIO.
Consciente: Regula nuestros pensamientos, es esa parte con la que hablamos con nosotros mismos y nos alabamos, regañamos o nos preocupamos. El ser humano como dijo ya Schopenhauer en el el siglo XIX es el único animal que puede anticiparse a lo que no ha ocurrido (=miedo) o recordar a voluntad lo que ocurrió (=culpa).
Y es aquí cuando nos encontramos con esas patologías que resultan tan molestas y tan difíciles de curar. Es la frase favorita de la mayoría de mis pacientes “yo sé que no tiene ningún sentido pero no puedo evitarlo..” Couè, un psiquiatra francés decía que siempre que haya una lucha entre nuestra parte consciente y la inconsciente ganará esta última.
Volviendo a la niña de antes, la pobre ha crecido y ha tenido varias experiencias negativas con perros y ahora con 30 años les tiene pánico… un día un perro viene a jugar, moviendo la cola, con la lengua fuera… y ella empieza a gritar que le quiten al perro de encima, sudará, se pondrá roja, su corazón latirá a mil, etc.. Ella vendrá a consulta y nos dirá aquello de ya sé que el perro no me va a hacer nada pero no puedo evitar tenerle miedo. Es decir una parte de su mente le dirá que el perro es inofensivo (neocórtex=consciente) pero otra le hará aterrorizarse (cerebro reptiliano + mamífero=inconsciente).
Esto vale para todo tipo de patologías, FOBIAS, ATAQUES DE PÁNICO, ADICCIONES, HIPOCONDRIAS, TOC, etc.. una parte de nuestra mente nos dirá que no tiene ningún sentido, que me perjudica pero no podremos evitarlo como si una parte emocional de nuestro cerebro nos controlara. La única forma de terapia realmente eficaz es trabajar con esa parte emocional de nuestra mente y cambiar la información que nos esclaviza y patologiza, para poder después enfrentarnos a nuestros miedos.

APRENDIZAJES ERRÓNEOS y TRAUMAS

Como vimos cuando tenemos miedo nuestra amígdala se sensibiliza (por eso nuestros pacientes suelen contaminar unos miedos con otros) y pasa la información al hipocampo para que almacene esa información de gran importancia para la supervivencia; mientras dormimos nuestro cerebro mediante el movimiento de ojos en la fase REM almacenará esa información de forma sana.
Hemos dicho que en los primeros 4 años de vida es cuando realizamos la inmensa mayoría de nuestro aprendizaje emocional; si mis padres son cariñosos y atentos, tendré un desarrollo normal y sano. Pero ¿qué ocurriría si un bebé está en un orfanato y nadie le habla o acaricia; o si me ingresan en el hospital de pequeño; o mis padres me maltratan física y/o verbalmente? , entonces mis estructuras cerebrales no podrán desarrollarse con normalidad. Para que mi cerebro pueda crecer debe nutrirse de afecto y connivencia con los padres. A través del córtex órbito frontal (lo que llamamos comúnmente como neuronas espejo) la mirada de la madre, su sonrisa, sus caricias harán que el niño pueda crecer sanamente. Pero si esto no ocurre y el bebé o niño no puede regularse tendrá déficits neurológicos y hormonales probablemente el resto de su vida. (Se sabe por ej, que niños que sufren estrés tienen el hipocampo de menor tamaño). En ese caso tendremos lo que conocemos como Traumas de tipo 1 (T1).
Su importancia y patología variará obviamente según cómo fueron, cuándo ocurrieron, cuánto tiempo duraron… a edad más temprana, más intenso el pronóstico y la enfermedad será mucho más grave pudiendo llegar a ser irreversible en algunos casos.
Imaginemos que he tenido una infancia normal y que con 25 años he tenido un accidente de coche grave, tendré un trauma de tipo 2 (T2) que tendrá un pronóstico mucho más prometedor puesto que ha ocurrido en una edad tardía y ha sido un trauma aislado. Pero imaginemos que he tenido el accidente después de salir de casa de mis padres después de tener una fuerte pelea porque siento que me maltratan desde que tengo uso de razón… el pronóstico será más desfavorable y el trauma más difícil de curar puesto que estará intricado con problemas de apego desde mi infancia.
Además diferenciamos dos tipos de trauma en función de la intensidad “t” son los traumas que nos da la vida frecuentes y normales (aunque muchos juntos pueden sumar uno grave) y “T” son aquellos en los que esté en juego mi integridad física o tenga miedo por mi vida. Todos los traumas importantes que se produzcan en los primeros 4 años de vida los consideraremos como “T” porque el niño no tendrá la capacidad de poder discernir la gravedad del peligro y sobre todo serán más traumáticos cuanto más cercana sea la figura familiar que los produzca.
Es decir, cuanto más intenso, más temprano en la infancia, más duraderos y más relacionados con personas cercanas, mucho más traumático, más duradero y más difícil resultarán de tratar y sanar. Llegando a tener que resignarnos “que algunos de nuestros pacientes no se pondrán bien, solo mejorarán” aunque por fortuna son los menos.
Todas estas situaciones adversas sensibilizarán excesivamente a mi amígdala lo que hará que viva siempre con miedo, o desestabilizará mi serotonina haciendo que me encuentre deprimido. Mi mente inconsciente guardará un recuerdo de las situaciones traumáticas para evitar situaciones en el futuro que me hagan daño, y como todos sabemos mientras más evitemos más miedo tenemos…
Los miedos no sólo pueden ser a cosas tangibles ascensores, aviones o jeringuillas si no que también pueden ser lo que yo llamo como “fobias intangibles” miedo a querer y que me rechacen, miedo a no ser querido, sensación de que no valgo, etc.. dando lugar a estrategias de control y patologías que ya vimos en el post anterior.
Debemos tener en cuenta que por razones biológicas en relación con el “apego” en caso de conflicto del niño con sus figuras familiares, el niño siempre pensará que él tiene la “culpa”, hasta la adolescencia (donde deben distanciarse de los padres) los niños no pueden dejar de pensar que si algo no funciona ellos son los responsables. Por lo tanto, se crearán “creencias nucleares” sobre su persona y sus relaciones con los demás que resultarán nocivas cuando sea un adulto. (por ej. soy sucia, no valgo, no merezco que me quieran, etc…)

TERAPIA CON EL EMDR*

La mayoría de las terapias se centran solamente en trabajar con la parte consciente de nuestro cerebro, (cambiando pensamientos irracionales, creencias etc..) o sólo la inconsciente (como el psicoanálisis: con dudosos resultados después de muchos años de terapia). Hasta hace muy poco pensábamos que las experiencias traumáticas que vivimos en nuestra infancia o de alto impacto emocional o a lo largo de nuestra vida eran muy difíciles o imposibles de sanar, pero ahora sabemos que no.
EMDR (Desensibilización y Reprocesamiento por los Movimientos Oculares) nació como una técnica, es un modelo y se usa como abordaje terapéutico basado en la evidencia científica. Es un abordaje psicoterapéutico para el tratamiento de las dificultades emocionales causadas por experiencias difíciles, desde fobias, ataques de pánico, muerte traumática, noticia de enfermedad grave, abortos no resueltos, y duelos o incidentes traumáticos en la infancia hasta accidentes y desastres naturales.
Es decir el cerebro puede cambiar el aprendizaje a nivel emocional, y sensorial, que es donde se quedó fijado en el cerebro el hecho traumático. ESTO NO SIGNIFICA QUE OLVIDEMOS LO QUE PASO, si no que lo recordaremos como algo que ocurrió pero que ya no afecta en el presente. Es decir el cerebro toma información nueva en sus redes y las coloca en un modo más sano y adaptativo y funcional.
En el proceso con EMDR, el terapeuta trabaja con el paciente sobre una historia para identificar los problemas de su vida que han contribuido al desarrollo del síntoma Trabaja sobre los recuerdos, aún aislados en las redes neuronales y mediante un protocolo específico que aplica el terapeuta, (preguntas en torno a ese recuerdo) y los movimientos oculares, el cerebro recolocará la información de tal modo que cesarán los síntomas.
Mientras el paciente, con ayuda del terapeuta, hace movimientos oculares (o cualquier otra estimulación bilateral) le vienen a la mente otras partes del recuerdo traumático u otros recuerdos, hasta llegar a una desensibilización y reprocesamiento del recuerdo, que deja de ser traumático.
EMDR trabaja no sólo sobre aspectos del pasado del paciente, sino también sobre aspectos perturbadores del presente y prepara al paciente para el futuro. Permite que en el cerebro del paciente, se estimulen los mecanismos de curación inherentes al propio sujeto.
En estudios científicos se ha visto que pacientes que han sufrido estrés postraumático cuando se les hizo un estudio con la técnica de emisión de positrones (se hace pensar al paciente en algo y se ve cómo reaccionan diferentes partes del cerebro), se vio que:
- Tenían actividad cerebral sólo en el hemisferio derecho (en las áreas que se activan cuando hay emociones fuertes)
- Actividad en córtex visual derecho (el área que se activa cuando imaginamos una imagen), lo que explicará los flashbacks que sufren constantemente los pacientes que sufren estos trastornos.
- El área del lenguaje (área de Broca) queda completamente desactivado.
- Una vez que el paciente es tratado con EMDR se ve un incremento de la actividad del tálamo (que como vimos es el conector entre las partes del cerebro más primitivas y las más evolucionadas).

Por tanto sabemos con seguridad que cada vez que sufrimos una situación traumática nuestro cerebro sufre cambios en su forma de funcionar. Según Stickgold, cuando realizamos EMDR produciendo estimulación bilateral forzamos al cerebro a alojar la información en áreas corticales (la zona más evolucionada del cerebro) haciendo que queden como recuerdos sin una carga emocional.

Con EMDR se producen cambios a tres niveles.

1- Neurobiológico, con cambios en las sinapsis neuronales y frecuencia de ondas cerebrales.
2- Neuronendocrinológico, con cambios en los contenidos de neurotransmisores y hormonas.
3- Neurofisiológico: con EMDR aumenta el tamaño del hipocampo (como vimos el órgano que procesa la información emocional) y regula la frecuencia cardiaca (obviamente muy afectada por el estrés).

Las implicaciones exactas de estos estudios deben seguir siendo estudiados pero nos sugiere que repararía elementos de la memoria que son disfuncionales ESTO NO SIGNIFICA QUE OLVIDEMOS LO QUE PASÓ, si no que lo recordaremos como algo que ocurrió pero que ya no me afecta en mi presente.
Imaginemos que la chica con fobia a los perros viene a nuestra consulta (ha tenido suerte de conocer un buen terapeuta EMDR y no alguien que la tendrá 5 años hablando de la infancia) y reprocesamos el trauma desde la primera vez que recuerde tenerle miedo o cuando le mordió. Será más o menos desagradable pero en pocos minutos podrá pensar en que ve un perro por la calle y no le molestará en absoluto la idea. Y entonces sí, podrá salir a la calle y pasear sin miedo de encontrarse un perro de frente y tener que cambiar de acera.
Respecto a los traumas de nuestra infancia, podemos modificar las creencias nucleares, como adulto trabajar con la información disfuncional (nunca olvidemos que la parte inconsciente vive la experiencia como si ocurriera ahora) y modificar la “creencia nuclear” (soy culpable, no valgo… ) por otra mucho más adaptativa (no hice nada malo, soy valido…).
Hacer revivir la experiencia del niño con ojos de adulto, es una de las experiencias más terapéuticas que puedan experimentar nuestros pacientes.
Para más información puedes visitar la página oficial de EMDR España.

*Quiero agradecer públicamente a Francisca Guerrero de EMDR España la revisión y corrección de este último capítulo.

El miedo a nuestra propia grandeza o ‘complejo de Jonás’ un trastorno muy habitual


Tomado de internet

El complejo de Jonas es más habitual de lo que parece así que no dejemos que nos trague la ballena. Abraham Maslow padre de la psicología humanista, acuñó el término “Complejo de Jonás” inspirándose en el personaje bíblico, para identificar una neurosis que habita en el ser humano: el miedo a la propia grandeza o huida del propio destino.
El Complejo de Jonás es, en suma, la negación de la capacidad de uno mismo para desarrollar su potencial, es el miedo y la ansiedad frenando nuestra visión de grandeza… sabes que vales para algo, lo visualizas, prevés el éxito y te asustas frenándote con la respuesta contraria, asegurándote que eres incapaz, haciéndote descender hacia el lado mediocre.
Jonás tenía un mensaje de Dios y una labor de intermediario en el pueblo de Nínive. Pero temió de su propia figura, se asustó y se escondió. Se sintió incapacitado de ese ejercicio, descreyó de sí mismo (“¿Quién?, ¿Yo?…”). Y Dios le envió una ballena que se lo tragaría por 3 días y 3 noches. Después de ese lapso, la ballena lo vomitó y Jonás aceptó el destino para el que había sido escogido y llevó su mensaje a Nínive.
La explicación de Maslow es que al igual que tememos lo peor de nosotros tememos, también, lo mejor, tememos a nuestras máximas posibilidades. Por lo general nos asusta llegar a ser aquello que vislumbramos en nuestros mejores momentos, en las condiciones más perfectas y de mayor coraje. Gozamos e incluso nos estremecemos ante las divinas posibilidades que descubrimos en nosotros en tales momentos cumbre, pero al mismo tiempo temblamos de debilidad, pavor y miedo ante esas mismas posibilidades. Podríamos pensar, entre tantas cosas, que para desplegar “nuestra misión”, debemos romper nuestros moldes aprendidos. Como Jonás, que para desplegar su misión debía enfrentar el desafío de salir del refugio (pseudo-protección) de la ballena: la personalidad limitante.
Para ello debemos analizar y profundizar en que quizás nuestra personalidad actual fue elegida en pos de encajar en el mundo “adulto y moderno”: una Identidad no auténtica (con sus propios hábitos, valores, mecanismos de defensa, etc.). Una ballena que nos ha comido sin siquiera darnos cuenta.
Maslow dice al respecto, que frente a los grandes hombres o mujeres que se hallan en su máxima realización humana, surgen sentimientos de admiración; pero también emergen (y a veces no tan escondidos) sentimientos de hostilidad y envidia. Le proyectamos a esa persona “contra-valoraciones”. Y así, ¿quién tiene el coraje de mostrarse diferente, de mostrarse mejor que otros en algo novedoso y único?
Todos podríamos ser mejores de lo que somos si, en lugar de malgastar nuestra energía en envidiar las cualidades ajenas, aprendemos a amarlas, admirarlas para así también reconciliarnos con las propias ya que es un acto de generosidad entregar al mundo lo mejor de nosotros mismos. – Por Maxx Puente – Librepensador, Autodidacta y Soñador.

A propósito del virus ébola

LA EPIDEMIA DEL MIEDO
Mientras meditaba, ya bien entrada la noche, cierto santo vio que el fantasma de la temible viruela entraba en la aldea donde él vivía.
—¡Deténgase, señor Fantasma! —gritó el santo—. Aléjese. No debe importunar la aldea en la cual yo reverencio al Espíritu.
—Sólo me llevaré tres personas —replicó el fantasma—, de acuerdo con mi kármico deber cósmico.
Cuando oyó esta respuesta, el santo, apesadumbrado, asintió con la cabeza.
Al día siguiente, tres personas fallecieron a causa de la viruela. Pero en la jornada posterior, murieron otros, y día tras día más aldeanos cayeron en las garras de la espantosa enfermedad. Pensando que había sido víctima de un gran engaño, el santo se sumió en profunda meditación invocando al fantasma.
A su llegada, el santo le reprendió:
—Señor Fantasma, usted me engañó y no dijo la verdad cuando aseguró que mediante la viruela sólo tomaría la vida de tres personas.
—Juro por el Gran Espíritu que dije la verdad —replicó el fantasma.
—Usted prometió llevarse únicamente a tres personas —insistió el santo—, pero veintenas de ellas han sucumbido a la enfermedad.
—Sólo me llevé a tres —dijo el fantasma—; las demás murieron de miedo.
(Relato de la India extraído del libro Vive sin miedo de Paramahansa Yogananda)

¿Qué tal si plantamos árboles?

Hace 23 años que planto un árbol por año por cada uno de nosotros cuatro. Lo hago en homenaje a mi primito Andrés, fallecido muy jovencito.
Su madre, me confió: “No sé qué hacer; pero como Andy tenía un proyecto de  forestación del planeta, yo le digo a todos que planten un árbol en su honor”.
Como no tengo tierra los regalo a quien sí los pueda cuidar. Que tenga lugar y buena voluntad.
Creo que si cada español plantara un árbol al año, habría cuarenta millones de árboles más en España cada año.
¿Cómo sería el mundo si todos hiciéramos algo así?
En Lalín conseguí que unos primos estupendos cuiden de Kiwis (que se dan muy bien) y de vides; manzanos y limoneros.
Esta excelente foto la sacó una prima de Arribeños que estaba de visita.

En Rianxo otros primos fenómenos plantaron perales, ciruelos, naranjos, pomelos, albaricoques (damascos), y un arándano, una frambuesa, un grosellero.

Estas ciruelas son del árbol que le regalé hace unos años hace una vecina encantadora, y que tuvo la gentileza de cuidarlo todo este tiempo. Y la generosidad de traerme una prueba.  ¡Riquísimas!
¿Qué tal si plantamos árboles? Un árbol por año… Uno por cada disgusto superado; o por cada éxito personal; o por cada persona a la que recordamos con amor….

De la queja a la demanda

Primer objetivo: transformar una queja en una demanda.

 Cuando la demanda no está clara, la psicoterapia no funciona tan bien.

Por ejemplo: un padre de familia es traído por su mujer  a consulta a regañadientes. La mujer expresa “Bebe alcohol“. Él lo niega, molesto.

Puedo lograr un cambio favorable distendiendo el ambiente; por ejemplo, puedo dar instrucciones a los familiares (a la esposa: que deje de criticarlo; a los hijos: que cooperen en las tareas comunes y se hagan responsables de las tareas propias, etc.) Y eso puede aliviar al grupo familiar.

Pero si consigo que deje de quejarse (“Mi mujer es insoportable“; “Nadie me comprende”, etc.) y pase a expresar una demanda clara: “Necesito ayuda para dejar de beber” el éxito está más cerca.

No digo que esté asegurado en este caso, porque la adicción tiene recaídas con las que hay que contar. Pero sí que será más fácil llevar el problema a buen puerto.

No es lo mismo:

1- “Vengo para que la insoportable de mi madre me deje en paz” que “Últimamente me llevo mal con todo el mundo y quiero cambiarlo“.

2- “No sé para que vengo, nadie te puede ayudar si no te ayudas tú mismo” que “Tengo dificultades para concentrarme: ¿qué puedo hacer?

Sólo por hoy

Cuidar la vida

Cada tanto me pregunto: ¿qué puedo hacer para mejorar? Me digo, por ejemplo: déjate de quejarte acerca de cómo anda el mundo y esas cosas; reutiliza, recicla…
Personalmente me gusta la idea de “pensar globalmente y actuar localmente”, así que allá voy.
Para ayudar a las personas a superar dudas y confusión, me entrené muchos años en Análisis Transaccional. Así podemos hablar de cómo funciona nuestra mente, de cómo nos relacionamos, y cómo podemos cambiar lo necesario.
Siguiendo el psicoanálisis me desvié hacia el mundo de las imágenes y el Ensueño Despierto y Dirigido de Robert Desoille. Muchas veces, trabajar con imágenes es un interesante atajo hacia lo que se obstina en no funcionar.
Me ha sido de mucha utilidad profundizar en PNL, o Programación Neurolingüística, así como a las personas que lograron aplicarlo.
Cuando empecé a interesarme por el trabajo corporal me encontré con el Focusing.
Para mejorar la expresión de las emociones, me sumergí en Técnicas Gestálticas y Psicodramáticas.
Para bucear en lo inconsciente practiqué (y practico) Hipnosis.
Para averiguar “por qué no avanzo a pesar de hacer tantas cosas a favor”, profundicé en el Enfoque Multimodal de Lazarus.
Siguiendo a Jung me encontré con el mundo del inconsciente y lo transpersonal, y dediqué tiempo y esfuerzo en formarme también en Constelaciones Familiares y Terapia de Vidas Pasadas.
El Máster en Sexología con la Sexpol de Madrid me permitió acceder a la
membrecía de la Sogasex, Sociedad Galega de Sexoloxía.

He encontrado un gran aliado en el EFT o Técnicas de Liberación Emocional, donde por primera vez me dí cuenta de la importancia de la integración de ambos hemisferios cerebrales, y pude acceder a un método que me lo puso al alcance de la mano.
Y cuando encontré en mi camino el EMDR (Desensibilización y Reprocesamiento por la estimulación bilateral del cerebro con movimientos oculares) redondeé este conocimiento y también me dirigí al Brainspotting, al TIC (Técnicas de Integración Cerebral) y al SHEC (sincronización de Hemisferios Cerebrales)
Grande es mi biblioteca, grandes mis satisfacciones.
Cada día pienso, desde la perspectiva de haber cursado el II nivel de Reiki: sólo por hoy no me voy a preocupar; sólo por hoy no me voy a enojar; sólo por hoy voy a trabajar honrada y diligentemente,; sólo por hoy seré agradecida, y sólo por hoy seré amable con todos.